lunes, 17 de enero de 2011

Rutina diaria para conseguir un cutis bonito


Si queremos lucir un cutis sano y bonito debemos recurrir a la rutina diaria, a mantener una disciplina básica que nos ocupará muy poco tiempo, pero que conseguirá que con el día a día consigamos los resultados deseados, un cutis radiante y luminoso.
En el caso del rostro, los tres pasos que debemos tener en cuenta son limpiar, tonificar, hidratar y, ocasionalmente, exfoliar. En el mercado existen infinidad de marcas de cosméticos que nos ofrecen todo tipo de productos para el cuidado de nuestra piel, lo importante es que elijamos el que sea adecuado a la misma, teniendo en cuenta si nuestra piel es seca, grasa o mixta.
La limpieza es la piedra angular de un cutis sano y debe tener lugar por la mañana y por la noche, incluso cuando no nos hemos maquillado, ya que a lo largo del día la piel acumula suciedad, polución ambiental, sudor y su propio aceite. Además, durante la noche la piel se oxigena y regenera, dos procesos que favoreceremos al acostarnos con la piel limpia.
Es importante que tras la limpieza, que no lleva más de 3 minutos, aclares bien el cutis para que no queden restos del producto limpiador, y esta es precisamente una de las funciones del siguiente paso de nuestra rutina: tonificar. También es importante que recordemos que productos como las toallitas desmaquillantes pueden sacarnos en un momento determinado de un apuro, pero que no deben ser utilizadas diariamente, el cutis debemos limpiarlo debidamente con el producto de textura que elijamos, bien leche que se elimine con un algodón, un gel que aclaremos con agua, el que prefiramos, pero los productos rápidos utilizarlos únicamente en casos de emergencia.
Mucho han evolucionado los tónicos en los últimos años, aunque sigan vigentes algunos clásicos como el agua de rosas. Cuando aplicamos el tónico en el rostro -un paso que no lleva más de un minuto- lo hacemos para eliminar cualquier posible resto de limpiador, calmar la piel y prepararla para recibir la crema de día o de noche.
Aunque la forma típica de aplicar el tónico es empapando un algodón con él y dar suaves golpecitos por todo el rostro, también hay en el mercado tónicos con difusor incorporado que permiten vaporizarlo en forma de bruma. Cuidado con los que tienen alcohol en su fórmula, ya que pueden llegar a resecar la piel. Mejor los que incorporen ingredientes naturales a una base de agua.
Tras estos dos pasos, sólo queda aplicar crema hidratante o nutritiva, según tus necesidades. Como “rutina” de mantenimiento, una hidratante es perfecta para el día -mejor aún si tiene factor de protección solar-, mientras que para la noche la piel se beneficia de una crema nutritiva que actúe durante el sueño.
Si te sobra medio minuto, el contorno de ojos es un buen “agente” para mantener a raya las patas de gallo y arruguitas de expresión que se forman en la delicada piel que rodea los ojos. La mejor forma de aplicación es dando suaves toquecitos con la yema de los dedos desde el lagrimal hasta el rabillo del ojo, lo que favorece el drenaje de la zona.

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